En branding para ecommerce independientes se discute mucho el packaging y poco el texto de devoluciones. Sin embargo, esa página se lee en un momento de duda o de fricción.
Un tono punitivo («no se admiten…») choca con una home cálida. Un tono excesivamente informal («¡sin drama!» ) puede restar seriedad a productos de ticket alto.
La coherencia pasa por explicar plazos, excepciones y estado del producto con la misma claridad que usas en las fichas. Si hay excepciones (higiene, personalización), dilas sin rodeos.
Revisa también el email automático de confirmación de devolución: suele ser la plantilla del proveedor logístico. Ahí se rompe la voz de marca con más frecuencia que en Instagram.