Los nombres de colección en ecommerce independiente suelen oscilar entre lo poético opaco y lo técnico frío. Ambos extremos dificultan la navegación.
Una convención útil: el nombre señala la ocasión o el uso («Cocina de diario», «Viaje corto»), y un subtítulo corto aclara material o temporada. Así la marca conserva voz y el filtro sigue siendo legible.
Evita series numeradas tipo «Edición 04» si no hay una historia de ediciones reales. El número vacío suena a inventario, no a criterio.
Prueba los nombres en voz alta con alguien ajeno al proyecto. Si necesita explicación para entender qué hay dentro, el nombre aún no está listo para la barra de navegación.